Nelson, Irena y Karol. Tres miradas. Tres vidas de coherencia, servicio y generosidad; modelos de autenticidad juvenil en un mundo envejecido.
Nelson Mandela comenta: «He recorrido un largo camino hacia la libertad. He intentado no titubear. He dado pasos en falso en mi recorrido, pero he descubierto el gran secreto. Tras subir una colina, uno descubre que hay muchas más colinas detrás. Me he concedido aquí un momento de reposo, para lanzar una mirada hacia el glorioso panorama que me rodea, para volver la vista atrás hacia el trecho que he recorrido. Pero solo puedo descansar un instante, ya que la libertad trae consigo responsabilidades y no me atrevo a quedarme rezagado. Mi largo camino aún no ha terminado.»
Irena Sendler, enfermera nominada al Nóbel de la Paz, que durante la ocupación nazi consiguió salvar alrededor de 25.000 niños, afirmaba: «Yo no hice nada especial, sólo hice lo que debía.(...) La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»
Los primeros versos del poema «La libertad», son reflejo de la talla de luchador de Karol Wojtyla: «La libertad es una conquista / que no termina nunca. / No es nunca una posesión / sino una heredad. / La libertad no tiene precio. / La pagarás con tú mismo. /Deberás darlo todo / sin recriminar. La libertad es un regalo que te sorprenderá, pero hay que mantenerlo».
El trabajo que recojo más abajo enfatiza visualmente el concepto "decisión", pues solo ésta nos posibilita iniciar y perseverar en una búsqueda personal de la libertad y de la verdad. Hacen faltan personas como Nelson, Irena o Karol. You can too!
Nelson Mandela comenta: «He recorrido un largo camino hacia la libertad. He intentado no titubear. He dado pasos en falso en mi recorrido, pero he descubierto el gran secreto. Tras subir una colina, uno descubre que hay muchas más colinas detrás. Me he concedido aquí un momento de reposo, para lanzar una mirada hacia el glorioso panorama que me rodea, para volver la vista atrás hacia el trecho que he recorrido. Pero solo puedo descansar un instante, ya que la libertad trae consigo responsabilidades y no me atrevo a quedarme rezagado. Mi largo camino aún no ha terminado.»
Irena Sendler, enfermera nominada al Nóbel de la Paz, que durante la ocupación nazi consiguió salvar alrededor de 25.000 niños, afirmaba: «Yo no hice nada especial, sólo hice lo que debía.(...) La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»
Los primeros versos del poema «La libertad», son reflejo de la talla de luchador de Karol Wojtyla: «La libertad es una conquista / que no termina nunca. / No es nunca una posesión / sino una heredad. / La libertad no tiene precio. / La pagarás con tú mismo. /Deberás darlo todo / sin recriminar. La libertad es un regalo que te sorprenderá, pero hay que mantenerlo».
El trabajo que recojo más abajo enfatiza visualmente el concepto "decisión", pues solo ésta nos posibilita iniciar y perseverar en una búsqueda personal de la libertad y de la verdad. Hacen faltan personas como Nelson, Irena o Karol. You can too!

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